UNA NOCHE DE TERROR
En un fin de semana, en la noche, Brayan se
puso de acuerdo con sus amigos para ver si podrían encontrarse con algo
sobrenatural en el panteón.Todo comenzó cuando Brayan estaba jugando fútbol afuera de su casa con sus amigos, luego terminaron de jugar fútbol, se sentaron a platicar y de la nada surgió el tema de contar cosas de terror, hasta que uno de sus amigos le dijo:
-¡Vamos al panteón!, ¡O les tiembla!-.
A lo que los demás le respondieron:
-¡Cámara, ya estas peinado pa´tras!-.
Entonces Brayan y sus amigos se dirigieron al panteón, claro durante su camino iban haciendo bromas de todo tipo (empujándose entre ellos, tocando puertas, por ejemplo), hasta llegar frente al panteón; eran las 11:30 de la noche aproximadamente, y llegaron al panteón, en este momento comenzaron a surgir las dudas de adentrase o no dentro del este, algunos se quedaron en una esquina porque les daba mucho miedo, entre estos pocos estaba Brayan; ya era demasiado tarde, entre la burla y el ruido que ellos propagaban les llenaba el terror; pero al mismo tiempo que hacían ruidos de las bromas, los vecinos cercanos los escucharon y pensaron que estaban robando.
Muy nerviosos y preocupados, llamaron a la policía, quién no tardaría en llegar.
Al poco tiempo llegó ésta, quien asustó demasiado a Brayan y a quienes estaban en la esquina observando a los que si se habían adentrado en el panteón éstos se echaron a correr y los restantes, por supuesto, no se quedaron atrás, pero para no ser reconocidos mientras corrían, se intercambiaron sus ropas.
Corrieron y no pararon hasta alejarse lo suficiente, se esperaron sentados enfrente del preescolar de la comunidad a hablarse de lo sucedido, muchos se espantaron y se fueron a sus casas. Brayan se quedó a tomar cervezas otro rato por tremendo susto que se dieron.
Al siguiente fin de semana, se volvieron a reunir, nuevamente uno de ellos dijo que si volvían a repetir lo sucedido en el fin de semana pasado, pero la mayoría de los que si entraron al panteón dijeron que no puesto que durante la semana tuvieron pesadillas donde algo les decía que no deberían volver.
Brayan nos cuenta que de esta anécdota aprendió junto con sus amigos a no buscar cosas sobrenaturales, ya que luego "se les puede conceder el encontrarlos"...


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